El semblante de la candidata por la vía independiente, Margarita Zavala no fue el más optimista durante y después de la reunión nacional de consejeros regionales de BBVA Bancomer, celebrada en el Hotel Camino Real de Polanco.

Ya de salida del acto con los banqueros y acompañada de su vocero, Jorge Camacho, la esposa del expresidente Felipe Calderón caminó con los brazos cruzados, el rostro sin alegría, apenas esbozos de sonrisa frente a los reporteros, quienes reiteraron las preguntas sobre su posible declinación y las dificultades del escaso financiamiento de su campaña.

Zavala Gómez del Campo respondió como siempre: Que no es partidaria del “voto útil”, que cree en el voto de conciencia, en el voto razonado del ciudadano.

“Nunca he pedido el voto útil, he estado en política desde hace muchos años y nunca lo he pedido. Hay un voto razonado y consciente que es el que debe mantenerse y eso es lo que siempre pediré. Me ha tocado estar desde los ochenta en la política, la primera vez que pedí el voto para alguien me veían con ternura porque ni democracia había”, admitió.

La misma historia dijo ante los ejecutivos y directivos de BBVA Bancomer, quienes las escucharon con semblante adusto, algunos aburridos, otros sin mucha expresión.

Algunos aplausos aparecieron cuando la presentadora preguntó a la expanista sobre sus intenciones al finalizar la elección, y Margarita Zavala aseguró que, en principio, el ser una candidata independiente, “es un acto de libertad y de congruencia” y “una manera distinta de hacer política”.

Pero Zavala no dejó pasar la oportunidad de reprocharle a PAN y PRI se desdén para aprobar la segunda vuelta en las contiendas electorales.

Señaló: “Por la falta de la segunda vuelta electoral, no la quiso el PAN y el PRI, que le gustaría tenerla, pensó que nunca le iba a servir. Siempre que haces leyes, pensando en que si te benefician o te perjudican, pierdes, y la segunda vuelta electoral, en un país como este que piensa distinto, es una manera de respetar la forma en cómo piensa el ciudadano”.

La exprimera dama reapareció en un acto público luego de cuatro días consecutivos de ausencia, excepto el domingo pasado, que hizo un volanteo en Iztapalapa, con menos de 20 seguidores; una sesión en Facebook Live ese mismo día, y el pasado lunes cuando los representantes de la organización Poder del Consumidor visitaron su casa de campaña.

Al preguntarle sobre su ausencia, apenas justificó: “Hay una parte del debate que tenemos que revisar y hay eventos que están aquí, en eso nos estamos concentrando”.

–¿El dinero público está poniendo en riesgo su campaña? —preguntó un reportero.

–No, para mí el dinero no pone en riesgo la campaña, en realidad son decisiones de los ciudadanos. Yo estoy convencida de que las campañas no requieren el dinero que están gastando los otros. Es increíble, en cada evento que hacen se están gastando un millón de pesos y, en algunos casos, como López Obrador, pues ni nos salen las cuentas.

Y sobre un desánimo en su campaña, Margarita Zavala apenas repuso que “nos ha quedado muy claro que tenemos una propuesta distinta a los otros candidatos, distintas a la de los otros candidatos y mucho más fuertes. He trabajado durante muchos años en las propuestas en términos económicos y sociales, en términos de seguridad, de evitar la corrupción y la injusticia, y me he sentido más fortalecida a la hora de hablar en los distintos foros”.

En tanto, Zavala de plano no repunta en ninguna encuesta. Apenas en la que dio a conocer la víspera El Financiero, la candidata se mantiene en el cuarto lugar con 5% de las preferencias; muy lejos de José Antonio Meade, y mantiene abismo de distancia con el puntero tabasqueño que, por cierto, hasta en eventos como el de los banqueros se subraya su ventaja:

“¡Arriba AMLO! ¡AMLO presidente!”, gritó un hombre a la salida del hotel mientras Margarita Zavala atendía a los representantes de los medios.